Horas sentado, viajes largos y poca movilidad: cuándo aumenta el riesgo de trombosis

Publicado en: 1 de octubre de 2026  y actualizado en: 1 de octubre de 2026
  • Para compartir
Escuche el texto Detener el audio

Un viaje  largo, varias horas en auto o una jornada laboral entera frente a la computadora pueden tener algo en común: mucho sin mover las piernas. En la mayoría de las personas, estar algunas horas sentadas no significa que vaya a producirse una trombosis. Sin embargo, los períodos prolongados de inmovilidad pueden favorecer la formación de coágulos sanguíneos, especialmente cuando se combinan con otros factores de riesgo. 

¿Qué es una trombosis venosa profunda?

La trombosis venosa profunda, también conocida como TVP, ocurre cuando se forma un coágulo en una vena profunda, que con mayor frecuencia sucede en las piernas. El problema es que una parte de ese coágulo puede desprenderse y viajar por la circulación hasta los pulmones. Cuando esto sucede se produce una embolia pulmonar, llamada tromboembolismo, una complicación potencialmente grave.1

¿Por qué estar inmóvil durante muchas horas puede aumentar el riesgo?

El movimiento de los músculos de las piernas ayuda al retorno de la sangre hacia el corazón. Cuando permanecemos inmóviles durante períodos prolongados, la sangre circula más lentamente por las venas de las extremidades inferiores.

La Organización Mundial de la Salud señala que el riesgo de tromboembolismo venoso se duplica después de viajes de cuatro horas o más, aunque el riesgo absoluto continúa siendo bajo. Este aumento se ha observado tanto en viajes en avión como en auto, ómnibus o tren cuando la persona permanece sentada e inmóvil durante períodos prolongados.2

Por eso, el factor relevante no es únicamente viajar en avión: la inmovilidad prolongada puede darse en distintos medios de transporte y otras situaciones de la vida cotidiana, especialmente en una nueva realidad donde la mayoría trabaja desde casa.

El riesgo no es igual para todas las personas

Un viaje largo, por sí solo, supone un riesgo relativamente bajo para la mayoría de las personas. El riesgo puede aumentar cuando la inmovilidad se combina con otros factores como: 

  • Antecedentes personales de trombosis venosa profunda o embolia pulmonar.
  • Antecedentes familiares de estas patologías.
  • Cirugías o traumatismos recientes.
  • Embarazo.
  • Uso de anticonceptivos con estrógenos.
  • Obesidad.
  • Cáncer.
  • Alteraciones hereditarias de la coagulación.
  • Edad más avanzada.

Esto significa que dos personas que realizan exactamente el mismo viaje pueden tener riesgos diferentes.

Es aconsejable que aquellas personas que presentan uno o más factores de riesgo se lo planteen a un profesional de la salud antes de realizar un viaje largo para evaluar si es necesaria alguna medida preventiva específica.

¿Qué podemos hacer durante un viaje largo?

El movimiento es una de las medidas más simples para favorecer la circulación sanguínea, por lo que durante trayectos prolongados puede ser útil seguir las siguientes recomendaciones:

  • Mover regularmente los pies y los tobillos.
  • Flexionar y extender las piernas mientras estamos sentados.
  • Contraer y relajar los músculos de las pantorrillas.
  • Levantarse y caminar periódicamente cuando sea posible.
  • Evitar permanecer muchas horas exactamente en la misma posición.

De acuerdo a la OMS los movimientos de flexión y extensión de los tobillos son los más aconsejables en este contexto dado que ayudan a activar los músculos de las pantorrillas y favorecen el flujo de sangre por las venas de las piernas.4

Prevenir también es ser consciente de los riesgos

La prevención de trombosis no consiste en tener miedo a realizar un viaje largo o permanecer sentados durante algunas horas. Tiene que ver con entender que la inmovilidad prolongada puede favorecer la formación de coágulos sanguíneos, especialmente cuando existen otros factores de riesgo.

Incorporar movimiento regularmente, conocer los propios antecedentes y consultar a un profesional de la salud cuando corresponda son acciones sencillas que contribuyen al cuidado de la salud vascular.

Referencias Bibliográficas: 

  • https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-del-coraz%C3%B3n-y-los-vasos-sangu%C3%ADneos/trastornos-venosos/trombosis-venosa-profunda-tvp
  • https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1906644/
  • https://www.cdc.gov/blood-clots/risk-factors/travel.html
  • https://www.modernheartandvascular.com/es/improving-circulation-in-the-legs-naturally/

 

 

Este material es sólo para fines informativos. No debe ser utilizado para realizar el autodiagnóstico o la automedicación. En caso de duda, siempre consulte a su médico.
  • Para compartir
¿Encontraste útil este contenido?